Ecología desde oriente. Por CCI Marzo/98 |
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| "Todos los días me pisotean hombres
arrogantes... Estoy herida, sufro y me pregunto: ¿Qué otra cosa me harán mañana?" Bhumi, la Tierra, en el "Mahabharata"
Si en el hinduismo Brahma inicia la Creación de todo lo manifestado mediante el sonido del OM, "energía vibratoria" que permanece como base de la realidad cambiante, en el budismo, al fenómeno que en Occidente conocemos como Big-Bang le anteceden unos espíritus sutiles que provocarán la "gran explosión" y el fluir continuo. En cualquier caso, estas concepciones mayoritarias en Oriente comparten puntos de vista de interdependencia muy semejantes. Para el hinduismo, cada ser se organiza alrededor de un "atma" dotada de conciencia en evolución y el conjunto de "atmas" individuales conforma el "Atma" universal, cercana al concepto occidental de Dios. Por su parte, en el budismo, una vez impulsada la existencia desde el "vacío", se contempla a ésta como un fluir permanente de estados y circunstancias relacionadas entre sí. Tanto el budismo como el hinduismo sostienen, fundamentalmente, estos principios: a) la reencarnación, b) el "dharma" o comportamiento correcto, c) el "karma" o ley causa-efecto, d) la interdependencia entre todo lo que existe y e) la no violencia. Así pues, si para un occidental el respeto al medio ambiente con frecuencia puede tener mucho de supervivencia egocéntrica (debido, entre otros motivos, al sentido marcadamente práctico de nuestra ciencia y tecnología, sustitutos para muchos de cualquier referencia espiritual), en cambio, para un oriental el respeto a la Naturaleza no será sino el exponente del cuidado que le merece todo lo existente, como manifestación de la Unidad primordial de la que formamos parte. Y aunque muchos de nuestros ecologistas también se muestren sensibles a la belleza natural y a la habitabilidad del planeta para las generaciones futuras, así como al respeto a la vida, difícilmente podrá equipararse su actitud con la de quienes se sienten parte integrante de Un Todo. Nada existe por separado. Todo está ligado a todo. En la inmnesa red del rey del panteón hindú Indra todo está relacionado entre sí. Buda explica en el "Avatamsaka Sutra" que es imposible encontrar un objeto que no se relacione con los demás. Dice el Sabio: "Quien perjudica a otro, a sí mismo se hace daño". En este sentido Unicidad y No Violencia mantienen una relación de causa-efecto; pues si formamos parte de una estructura en la que todo es interdependiente/"pratityasamutpada", por respeto a nosotros mismos (que somos también los demás y todo lo que existe) no cabe sino la convivencia pacífica. Esa No Violencia tradicional en el budismo y en la filosofía vedanta, se torna anécdota en la secta o grupo minoritario cuyos miembros llevan continuamente tapada la boca para evitar tragarse, eventualmente, algún insecto que pueda cruzarse en su camino. La alimentación vegetariana, por su parte, además de tener fundamentos fisiológicos y nutricionales, es también una negativa a comer animales, por tratarse de seres muy cercanos evolutivamente a la humanidad, siendo de alguna manera "nuestros hermanos" (en lenguaje de San Francisco de Asís). En definitiva: vemos que desde Oriente nos llega una concepción filosófico-religiosa de la ecología como Unicidad y No Violencia que puede aportarnos perspectivas inesperadas. |
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