El domingo 23 de abril de 2006 realizamos la IX Marcha a Toledo por la Cañada Real Galiana. La víspera se celebró el Día de la Tierra con una manifestación en Madrid contra el cambio climático que recorrió la calle de Atocha y fue recibida junto al Museo Reina Sofía por un gran aguacero, rematado por una granizada que cubrió de blanco las aceras. El domingo el cielo apareció totalmente cubierto. Esto, que desanimo a algunos, fue en realidad una gran ventaja pues tuvimos la suerte de que no lloviera e hiciera una temperatura magnifica que nos permitió realizar la marcha más rápida y cómoda de las efectuadas hasta ahora. Hay que indicar que era también la primera vez que hacíamos el recorrido en el mes de abril. Las marchas anteriores a Toledo se han celebrado siempre a principios del mes de junio y en abril realizábamos la marcha a Aranjuez, que este año trasladamos al sábado 3 de junio.
El recorrido se inicio en la estación de cercanías de Pinto y nuestra primera parada fue junto a los terrenos en los que el Ayuntamiento quiere desarrollar el proyecto del “Espacio del Motor” con su circuito de velocidad. Allí mostramos nuestra oposición a la recalificación como urbanizables de más de 5 millones de metros cuadrados que unidos a lo ya aprobado en el vigente Plan General de Ordenación Urbana supondría duplicar la población del municipio y acabar con una de las zonas de mayor valor ambiental de Pinto que reúne paisajes esteparios, la cabecera del arroyo de los Prados y laszonas húmedas de los Estragales.
Entre los cambios en el entorno que podemos destacar respecto a años anteriores estaría la repoblación lineal de almendros efectuada por la Comunidad de Madrid en la Cañada Real Galiana hasta el límite con Castilla La Mancha, un tramo en el que conserva en Pinto su anchura de 75 metros de dominio público, estando deslindada y pendiente de amojonar. Un impacto nuevo e importante son las obras de la nueva autopista peaje Madrid-Toledo, el cruce con la Cañada ha sido resuelto con un paso en altura que incrementa la cuesta a superar.
Es lamentable el importante aumento del número de quads que nos encontramos por el camino y el impacto que producen (erosión y ruido)
El itinerario siguió el recorrido habitual sin más incidentes que la ducha provocada por un sistema de riego rodante que, además, había inundado un tramo del camino y nos lleno las bicicletas de barro. No llovió, pero si nos regaron.
Después de comer junto al área recreativa de la carretera de Toledo emprendimos el tramo final con la magnifica vista de Toledo al fondo, hasta llegar a la plaza de Zocodover donde desplegamos nuestra pancarta: NO AL CIRCUITO DE VELOCIDAD DE PINTO.
Aquí
podeis ver algunas imágenes de la Marcha:
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